sábado, 18 de enero de 2020

En esta sociedad de mierda "especialización" queda mejor que exclusión o segregación

Excluir queda feo en esta sociedad occidental de postguerras. Se han subrayado artículos pomposos en los que se ha conseguido que todos tengamos ticket para subir al tren y que nadie se quede esperando en la puerta. Las colas en la calle quedan frustrantes y los trámites hay que hacerlos por internet para que nadie interprete mal filas que dan la vuelta para un puto sello en la oficina de empleo. Ya estamos todos dentro en este occidente de bulimias y libertades y ya tenemos todos carnet de ciudadanos que nos legitima a pedir derechos al gran hermano omniscente e invisible llamado Estado. Y con eso nos hemos conformado.

Ahora, el truco de esta sociedad de mierda que nos hemos inventado es sustituir la exclusión por la segregación disfrazada de especialización. Como nos hemos obligado a que estemos todos dentro por imperativo legal, lo que tenemos que conseguir es diferenciarnos porque "todos somos personas, pero todos somos personas distintas". Es cierto que esta argucia de la igualdad de oportunidades y los itinerarios diferenciados para llegar supuestamente al mismo objetivo se la inventó el liberalismo pero éste no es peligroso, porque ya lo conocemos; al liberalismo de verdad se le ve el rabo y los cuernos. El problema no son los neoliberales, son los neofachas disfrazados de progretas.

La primera segregación del progresismo viene por el nacionalismo, ese cancer que invade por metástasis tanto los pensamientos de derechas como los de izquierdas. Los nacionalistas son por definición segregadores tanto los que llevan la bicolor con aguilucho como los que se envuelven en señeras y me toca los cojones que unos se digan de derechas y otros de izquierdas. A unos se les ve más de lejos por alegar razas y apellidos como bandera; a otros menos "nosotros no excluimos pero para acceder a un puesto de basurero hay que diferenciar los que saben de los que no saben nuestra lengua". No se excluye, se diferencia.

La segunda segregación viene por la ocultación del distinto. Siempre hace feo en un lunch (o en un networking solidario) los presidiarios, los maricones y los subnormales (disculpen la nomenclatura pero así nos entendemos). A ver quien tiene guebos de pararlos en la puerta. Lo que queda bien es dejarlos entrar, pero a la vez construir salas aparte: aulas de "niños especiales", promover días del "orgullo gay" diferenciados de los demás dias de discriminación y elaborar programas sociales para identificar a los "internos" que han cumplido condena de entre los ciudadanos pacificos que nunca hemos roto un plato (osea nosotros y nuestros valores dominantes). Foucault siempre en el recuerdo como estudioso de la segregación.

Los gitanos de las favelas tienen derecho a la educación, pero lo más importante es la cercanía al domicilio (osea a su favela) para que en un circulo vicioso nunca salgan de su barrio no vaya a ser que molesten a los demás. Algunos inspectores de educación que dormitan en la comodidad (papelico papelico y grapa) de tener colegios en zonas especiales (digo segregados en barrios marginales) mientras en sus otros coles asignados los niños juegan felices al futbito y al softball en un centro de los publiasépticos o concertado. "Nosotros admitimos a todos, somos progresistas; los que segregan son los privados, lo que pasa es que a nuestro cole no vienen gitanos porque prefieren estar con los suyos cerca de su domicilio". Ya, lo mejor para evitar la pobreza es no verla.

Junto a la cercania al domicilio (los ricos con los ricos, los pobres con los pobres) otro brillante invento segregador en educación (digo especializador) es el de crear un concepto de "raritos" tan amplio que no permita identificar "a los raritos de verdad". Hagamos un concepto tan amplio que junte al virtuoso del violín, al niño adoptado, al rumano que habla mal español y al sindrome de down y le llamaremos ACNEAE de esa manera nos da juego para elegir un "rarito light" no vaya a ser que nos toque el mongolo y nos joda la clase. Para que no nos toque acnee hacemos el aneae.

El tercer modo contemporaneo de segregación en la educación es la especialización. (colegios especiales y diferenciación cuanto más temprano mejor y si es desde que nacen, o antes, ya perfecto). Como el autista retrasa a mi niño (que con una madre como tú será un retrasado inevitable vaya con quien vaya), no puedo excluirlo de la educación, pero lo mejor para él (el buenismo progreta que siempre sustituye mi decisión por su dogma salvífico)  es ponerle en un cole especial. Mientras, por supuesto, yo que soy libertaria lucharé a muerte por la asignatura de valores igualitarios contra la de religión porque todos los curas son unos fachas que tocan la colica a los niños.

De todo lo hablado, esta tercera me parece la forma de segregación más peligrosa por falsaria. Es tramposa porque plantea una falsa dicotomia entre colegios normales y especiales, una cosa es la necesidad de segregación y otra las necesidades educativas individualizadas y eso no va pegado al tipo de centro. Ultimamente se valen de dos verdades para argumentar su mentira (recordemos que la concurrencia de dos verdades no hacen a la una causa de la otra). 

La primera verdad es utilizar a los maestros de escudo humano: como no hay medios para una educación individualizada (es cierto) sacamos a los sindicatos para poner goma 2 a la educación integrada o inclusiva (no tiene que ver). Parto de la buena voluntad docente y ni me refiero a los profes vagos que prefieren librarse del crio en un especial para no tener que estudiar la patología específica de su alumno. Tampoco trato porque me parece comprensible que quien trabaje en un especial defienda exclusivamente a los especiales (esto va de si).

La segunda verdad es más dolorosa y es que determinados crios o en determinadas edades tienen un itinerario inclusivo dificil o imposible . Esto es cierto, lo que bordea la mala fe es utilizar a estos niños, los menos, como representantes de la totalidad de discapacitados. Pones a una persona con una paralisis cerebral extrema o de una agresividad incompatible para justificar la imposibilidad de integrar a todos los discapacitados. Especialización no ha de significar necesariamente segregación: no estoy en contra de los colegios especiales, quede claro, igual que si un niño está enfermo debe ser hospitalizado, pero eso no significa la segregación automática de cualquier niño "distinto". Claro que la discapacidad molesta, pero es que estamos construyendo una sociedad de blanditos poco resistente a las normales molestias derivadas de la igualdad de derechos (a los raritos no les damos donativos tienen derechos).

Importo aquí este post que me ha gustado de mi primo el gafotas aunque de las diez frases y mil caracteres que promete ha pasado a un ladrillo.

sábado, 2 de noviembre de 2019

El Renacimiento de la idolatría de la violencia en la Europa Pija.


Existe un renacimiento de la idolatría a la muerte y a la violencia en la Europa Pija. Siempre ha existido, en ese culto a la muerte de un cristianismo que se recrea en la pasión de su dios, el fin que justifica los medios, la santa desvergüenza, la santa coacción, la santa intransigencia; la religión que justifica la agresión en guerras santas y cruzadas como método de conquista intelectual del infiel. Y ahora que creíamos tener al dios violento encerrado y maniatado, ahora que habíamos desactivado la dictadura marxista muerta a pedradas con los restos del muro de berlín, precisamente ahora reaparece el culto a la intransigencia y el ensalzamiento de la lucha armada como método de reacción frente al enemigo en el marco europeo occidental.

Todo parte de la deslegitimación institucional por parte del populismo (de izquierdas y derechas) bajo la bandera del pueblo oprimido y el nacionalismo patriotero. Es cierto que nunca había muerto del todo el amor a la destrucción regenerativa de las culturas. Algo tiene que morir para nacer otro, no se construye una nueva ciudad sin ver arder sus templos decían. El conflicto marxista, el guerrillerismo santificado bajo la cruz de la teología de la liberación, la lucha de clases violenta ha pervivido en un pensamiento emborrachado de romanticismo pinturero de patrias, libertadores y naciones. Pero el populismo pijo europeo lo ha reavivado como la lumbre que humea y renace de improviso. Como el niño que se pega un tiro jugando con la pistola de papa.

No hablo de la revolución de la pobreza en Asia o Latinoamérica (incluso a veces pobreza europea) hablo de ese populismo europeo que justifica la violencia en un sentimiento de impotencia y frustración por la incapacidad de obtener los logros por los cauces institucionales. El populismo que envuelto en la bandera del pueblo, su pueblo, lleva necesariamente al incendio de las instituciones y los métodos democráticos como único cauce que les salve de su derrota. Excusas, muchas excusas del populismo de izquierdas al decir que la democracia europea occidental ampara y estructura la violencia capitalista de cuello blanco. Excusas muchas excusas del populismo de derechas defendiendo el derecho natural, las naciones preexistentes al ordenamiento jurídico, las patrias previas a las constituciones por no sé qué legitimidad histórica.

Hicimos, en Europa, unas constituciones fuertes para que los totalitarios no las desmontaran como Hitler cuando subió al poder. Hicimos unas constituciones fuertes que definieran un marco de seguridad para evitar dictadores y segregadores. Es cierto que fue la paz liberal que ha permitido un capitalismo carnívoro y voraz pero también es cierto que es la paz que ha permitido que quienes antes morían fusilados en las tapias de los cementerios por militares descerebrados ahora se puedan sentar en parlamentos incluso para defender sus opciones violentas. No sé como no nos damos cuenta de que si rompemos las reglas alguien más fuerte puede querer imponer las suyas que igual son mil veces peores.

martes, 15 de octubre de 2019

CONCEPTOS Y LECTURAS ROJAS PARA UN NIÑO DE DERECHAS



A veces asumir vivir en lo inevitable no conlleva estar de acuerdo con ello, aprender a jugar en el campo embarrado no conlleva defender el juego marrullero como modelo. Lo mejor para analizar la sociedad es verlo desde el lado contrario (o desde cualquier otro lado), asumir su nomenclatura, subrayar las acepciones que sirven para sostener otras ideologías, cambiar el marco de Lakoff y rendirse a pensar en un elefante distinto. Retroalimentarse con lo propio solo lleva al extremismo, por eso es tan bueno pensar distinto, cambiar de lado la chaqueta, ponerse en la piel del otro, hablar con sus palabras aunque de principio no las entiendas.

El análisis del tiempo se ha convertido en un común de la última bibliografia. La disgregación entre tiempo de trabajo y tiempo personal, como si fuera posible tener dos vidas, en esa ficción de la máquina obligatoria de fichar. ¿Es posible vivir en el trabajo? ¿Es posible vivir sin trabajo?
La sociedad de la saturación (del cansancio) y la sociedad líquida son dos de los conceptos que definen nuestro tiempo, un tiempo de utopías difuminadas que nos hace exclavos de un presente continuo lleno de eventos acelerados sin narración ni guión.
Pero curiosamente ese presente liquido, efímero e insoportable nos lleva al tiempo vacio que obliga a llenar todo de actuaciones, no somos capaces de disfrutar del aburrimiento, por eso nos entretenemos con nimiedades y juegos de marcianos, por eso nos inventamos esperas ficticias, prisas voluntarias en una vida de turista, más pendiente del consumo rápido que de la recreación.  
Por eso el precio del tiempo, la compraventa de nuestro tiempo configura el eje de las relaciones laborales, un tiempo a veces vaciado que deriva en distintos modelos de "trabajos de mierda" sufridos o impuestos desde entes impersonales hacia recursos despersonalizados osea inhumanos.
Es curioso como este modelo de sociedad nos hace usuarios efímeros de cosas inservibles, consumidores obsolescentes, la propiedad se ha desintegrado en un disfrute de accesos cronometrados en nubes virtuales, nada permanece, de nada somos responsables, en esta vida de usuario sin propiedad. 
Y al final se da la contradicción de apostar por un hedonismo volatil, optimizado, sin recursos permanentes: ni un recurso de más ni un recurso infrautilizado, ni un recurso de más pero todo al rendimiento máximo, agotándose exprimiendo su ultima usabilidad, incluso de los hombres a los que ahora se les llama recursos humanos. (Se disfraza de intercambio y uso compartido lo que no deja de ser una sociedad lean vaciada de recursos).  
Y es que está mal visto el individuo responsable que se reivindica ante un estado entrometido pidiendo nada menos que su tiempo, su aburrimiento y su soledad. Un ciudadano apretujado entre el capitalismo donde nada vale si no tiene precio de compraventa y un estado entrometido que quiere invadir mi extravagancia poniendo cristales a mis paredes en la sociedad de la transparencia y el buenismo. Individualismo estigmatizado como liberalismo por aquellos que defienden el derecho a la intromisión. El individualismo pintado como contrario a las clases en esa utopía de la sociedad de planta baja sin ascensor. Un individualismo humanista sin utopias y sin dios.

Os dejo una lista de libros y conceptos de la que derivan estos pensamientos, libros buenos y malos leidos en los últimos meses pero que conforman, unos y otros, los cimientos de una manera de pensar (a tiempo parcial) de un niño pijo desde la crítica social al otro lado.

Byung Chul Han
El aroma del tiempo
La sociedad del cansancio
La sociedad de la transparencia
La expulsión de lo distinto
Jorge Moruno
La fábrica de emprendedores
No tengo tiempo
Zygmunt Bauman
La sociedad líquida
De peregrino a turista
Concepto SOLVER de economía circular
(Share, Optimize, Loop, Virtualice, Exchange, Regenerate)
Davis Graeber
Trabajos de mierda.
Pajes, sicarios, correctores, justificadores y supervisores/coordinadores
Bourdieu
Mecanismos de reproducción de las jerarquías sociales
García Montero
Palabras rotas.
Las acepciones sociales de las palabras liberales (O viceversa)
Carlos Castilla del Pino
El humanismo imposible
Concepto de empresa Lean u optimizada
La economía social y economía de los particulares
Lakoff
              No pienses en un elefante
La muerte de la utopía.

jueves, 3 de octubre de 2019

Dos genialidades con piano

El piano se esconde detrás de los genios, acompaña y define. Indica el camino. A veces se recrea por sendas improvisadas, otras veces abre rutas al azar que es la habilidad de los dioses y los pioneros. No se nota pero se echa en falta si no comparece, no pide protagonismo aunque lo tenga, desbroza el silencio, indica espedita la via a la cumbre con la humildad de los sherpas en el Everest.
Y en ocasiones juega travieso como el niño al que le dejan el microfono en la fiesta de navidad y tiene su gloria efimera recorriendo el arco iris de arriba a abajo.

Escuchad, admirar al genio, descubrid el piano de detrás.






lunes, 22 de julio de 2019

10 consejos de los libros de autoayuda para ser un bloguero famoso.

De vez en cuando leo libros de autoayuda, como un vicio viejo, como el que ve una pelicula de chorradas en medio de tanta pretensión de seriedad (serie viene de seriedad ¿no?) y trato de buscar lugares comunes en donde confluyan las obviedades y el legitimo animo de lucro editorial (Sí, correcto, las mismas que nos tachan de ladrones a los que nos bajamos libros de autoayuda mientras nos los venden). 
Yo creo que el principal problema es que nos han mezclado en la misma balda autores muy destacables con consumibles del montón. Que en la Casa del libro tengan en el mismo armario a Castilla del Pino, Carnegie, Rojas Marcos y Cómo seducir a una mujer de cincuenta, da lugar a que me largue de la librería (y no a buscar a la mujer de cincuenta)  o a que esa misma noche me baje en venganza doscientos libros de golpe del epublibre. 
Pues lo dicho, uno que ha sido (y es) consumidor de fritangas entremezcladas con delicatessen me atrevo a hacer un listado de diez coincidencias de los libros de autoyuda:

1-.Autoestima. Cree en ti mismo, tú puedes lograralo.
2.-Objetivos, retos y proactividad. No dejes que los demás te marquen quien quieres ser, define tus objetivos y ponte pequeñas metas alcanzables que te conduzcan al final. Emprende.
3.-Haz, ahora empieza, atrevete y no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
4.-Humor, optimismo, aficiones. da igual lo que te pase una sonrisa siempre ayuda.
5-.Tienes que estar atento a los cambios. Lo de quien se ha comido mi queso y esas historias.
6.-Cuida tu cuerpo. Haz deporte. Siendo un borracho y un porrero no puedes ser el lider de la autoayuda. 
7-.Lee y viaja. Ve mundo y lee muchisimo aunuqe sean ladrillazos de Vila Matas y saca pasta para viajar.
8.- Los errores, los problemas y el sacrificio son parte del camino. El crisitianismo sociologico siempre al acecho, la bondad identificacada con el sufrimiento. Yo soy de la opinión que ni la enfermedad ni la desgracia hacen buena gente a los hijos de puta, pero es mi opinión.
9-. No escuches a los cagaplanes que son remoras para tus objetivos. Gente tóxica y eso. Si es tu jefe vete del trabajo, si es tu mujer divorciate, si es tu amante vuelve con tu mujer. Muy importante tu nunca eres tóxico para los demás los demás son para tí.
10-. Ten tiempo para tí. Si te llama tu jefe en tu dia de descanso no le cojas el telefono, no dejes que lo laboral invada toda tu vida.

11-. Una undecima de regalo: postea menos y folla más. Así serás un bloguero de exito.



sábado, 8 de junio de 2019

¿Existe todavía el aragonesismo?

Habrán de venir tiempos en los que el aragonesismo de un lado y del otro, se de la mano en un respeto en la discrepancia, porque si no, no seremos nada. Quizás tan solo una sucursal de secano de los intereses de Madrid (...y Barcelona).
Las banderas no pueden tapar las demandas de clase; las derechas y las izquierdas existen, los sueños añejos y contradictorios tanto del peseá como de Costa y Miral seguirán pugnando en la reivindicación de su memoria; claro que no somos los mismos: el proletariado y los mercaderes tienen y tendrán querencias distintas; pero si nada subsiste, los unos y los otros se morirán de hambre con las alforjas vacías y la cara de vinagre, que decía la copla popular.
Tenemos el deber de dibujar zonas desarmadas o nuestras reivindicaciones propiamente aragonesas, morirán siendo solo tema de tertulia de un viejo café mientras nuestros hijos se rian de nosotros viendo la sextanoche y conciertos de reguetón.
El aragonesismo no es nacionalismo, ni venda en los ojos, ni exclusión. El aragonesismo no es historia de coronas ni tronos, hagamos una hoguera donde prendan alfonsos, ramiros y jaimes; el aragonesismo no es solo agua que chipie los acuerdos estancados de pantano y trasvase que siempre nos llevan a la divergencia y la discusión. El aragonesismo es demostrar que tenemos capacidad de convergencia para darnos lo mejor para esta tierra antes de que muera yerma de cultivos y personas.
Tras las últimas elecciones se me come el sobrealiento viendo como se reparten nuestros harapos en Madrid y como somos moneda de cambio en pactos inconfesables y es que como decía el abuelo desde tiempos a esta parte vamos camino de nada. En los pueblos el aragonesismo se abraza y se diluye en siglas imposibles, de un lado o del otro, lo puedo entender, es la manera de garantizarse el  ser escuchados en diputación. Lo que no entiendo es que termine por no quedar ni resquicio a diestra o a siniestra de opciones propias, y tan solo sobrevivan franquicias sin voz.
Nos hemos peleado, claro que nos hemos peleado, pero siempre sabiendo donde parar para que la niebla, las ocurrencias colaborativas y el hormigón no se coman a mordiscos el espacio de acuerdo que nos ha permitido ser una tierra envidiable. En fin, que se peguen ellos si les da la gana, nosotros vamos a echar una cerveza y a ponernos de acuerdo. "Pero que se habrán pensado esos tipos de madrid, así funciona la radio que no se puede ni oir" que decía Ixo rai.







sábado, 1 de junio de 2019

Una mañana entre Humet y Serrat.

Solo soy un ser un ser humano cantaba el gran Humet, solo soy un ser social influenciado e influyente en los demás; que manda y es mandado generando vinculos de poder y referencia. Me decido ir al dentista se me cuela una señora, le dedico una mirada inquisidora y me da con la revista. La amenaza que precede a la violencia, la agresión disfrazada de legitima defensa, todos encontramos razones que justifiquen el empujon con fines egoistas para colarnos en el metro a las nueve menos cuarto.
¿Quien nos hará más tibio el frio? ¿Quien nos protegera de las brujas cuando nos arañen los despertares de invierno? ¿Quien nos preparará el cafe negro que nos alivie los adentros? ¿Quien respondera los guasap del trabajo en esas mañanas en las que la resaca deja bolsas de infierno en el cerebro? A menudo yo me siento tan cansado como si de todas partes apuntaran hacia mi.
Algunas mañanas de este estío recien parido querría vivir al margen, que nadie requiriera mi toma de postura, que nadie demandara mi voto, que les fuera indiferente si anduviera recto o curvo, que perdiera los apellidos y el cargo. Dejarme llevar por la marea y que en el metro me metieran y sacaran al azar de estaciones con nombres sugerentes de la linea rosa: pinar del rey, mar de cristal y cosas así.  
Piensa en mi cuando no te llegue el sueldo a fin de mes, recuerda lo barato que nos salía la felicidad cuando follábamos en el suelo frio de tu casa por amueblar y sin embargo ahora exigentes queremos piltra de latex con dosel. Recuerda como quedaba envuelto el coche en el tul de nuestros alientos y tu sexo relamido por mis labios incomodo y receptivo en el asiento de atrás.
Creo que estamos tan vigilados que nos hemos hecho transparentes, tenemos tanto miedo a que nos tachen de extravagantes y delictivos que nos hemos hecho homogeneos. Somos demasiado condescendientes a que el Estado que vela por nuestros sueños instale cookies en nuestras cartas de amor. Todos somos presuntos delincuentes que entramos a robar calcetines en un supermercado del Rosellon, todos somos chivatos delatores de las sisas de los pobres y condescendientes con la comisión de mantenimiento de la cuenta corriente.
Entro en el quiosko, una vieja irreverente le monta un pollo a una joven dependienta con contrato temporal. O se larga de aqui inmediatamente,señora, o le calzo dos hostias,le digo, no sé si me ha entendido... y como todos somos valientes con los humildes y cobardes con los señores de corbata me mira con cobardia y se larga sin rechistar. La chica me devuelve el cambio y una sonrisa de color carmin que vale por un mundo en esta mierda de ciudad. No sé, pensé con una galantería derogada de cincuenton en ciernes, quien poblara los poemas que leas a escondidas, pero sí que sé que hoy te dejaré ser protagonista de los mios.
Y así bosteza perezosa la ciudad de un dia cualquiera, cuando el buitre de los horarios laborales entre tazas, tostadas y periódicos nos obliga a poner nuestro dedo para el control de la jornada de trabajo (todo ahora tan controlado como descontrolados nuestros sueños). ¿Quien fuera montero para tener aun telefonos en tinta azul a quien llamar escritos en el reverso del carnet de conducir? Vivo en paz, como de lo que gano y solo aspiro a ser ciudadano. Abro las ventanas del despacho a eso de las nueve, miro la agenda: a las diez asesoría, a las doce revisión del plan de acción, a la una canapé con los del ayuntamiento y te llamo por si quieres comer conmigo y hacer las paces por mi mala contestación de ayer.

viernes, 15 de marzo de 2019

Etapas, causas y consecuencias

Troceamos el tiempo en etapas como lonchas de jamón. Inventamos hitos, pintamos referencias, cerramos ciclos con la dificil esperanza de comenzar tiempos nuevos. Tenemos la esperanza de la lógica, la ilusión de que todo se repite y que lo incompleto tiende a cerrarase. Quizás buscamos bloques diferentes, leeemos con avidez listas de puntos porque nos sentimos cómodos previendo un fin estimado de antemano al comenzar. Cursos, periodos, trozos de tiempo a los que buscamos significado porque nos da miedo lo continuo y lo indefinido.
La falaz investigación de la causa y la consecuencia. la concurrencia de dos circunstancias no hace a la una causa de la otra. La mentira de causalidad de los guardias urbanos: imputando las consecuencias lesivas al que infringe la norma sin reparar en la definición del curso causal. Y es que los hechos se suceden en el tiempo y se anclan en nuestra consciencia. Hay momentos del ayer que perviven sin interrupción en nuestra culpa hasta el infinito. Momentos de placer que regresan para acodarse con nuestras ansias.
Y en esto pienso, cuando el cansancio me empuja a la noche.